Shiraz

Shiraz
Gemma Love

martes, 31 de enero de 2012

Falso Explicacione


  Aquí estoy de nuevo con esa sensación de perrillo perdido, sacudiéndome la pulgas de la poca melena que lleva un año creciendo y parece verse igual, bueno, en verdad está igual. Había pasado un día  del hundimiento emocional en el que me había inmiscuido y ahí seguía: hundida. Recién subí al Facebook una foto de cuando era pequeña y me la pasaba sonriendo a quien se dejara captar instantáneamente con mi extensa dentadura de leche, era una foto en que me noto de verdad feliz. La subí con el afán de recordar mis años maravillosos en que me pasaba los veranos playeando con la familia, sentada en la arena con mi pepsilindro de los Picapiedra; de alguna forma quería demostrarme que alguna vez tuve ese ingenuo marco en mi rostro: la sonrisa.  No es que -no sonría- ya que la mayor parte del tiempo me la paso mostrando los elotes que traigo por dientes, sino que, definitivamente algo anda mal conmigo y puedo sentirlo, puedo oler mi mal humor cada mañana.
 En estos días veo a los niños sonreir tan naturalmente, que sólo puedo quedarme admirando la belleza de su existencia y entonces, lo único que deseo es desear algo. Creo que hasta un "perrillo perdido" ha de sentirse más ubicado, al menos éste tiene su olfato que lo guía al basurero más cercano; en cambio yo,  tengo mi cabeza hecha un basurero y mi sentido del olfato es tan nulo como mi sentido de orientación. Hacia donde quiera que vaya o intente ir, siempre termino abriendo la puerta de la casa esperando a que me pregunten porqué llegué tan tarde.
  He llegado a una conclusión o más bien acabo de llegar a una conclusión: estoy cansada de "explicacionar",  dícese de la acción de constantemente dar explicaciones. Para empezar explicaciono con mi madre (en realidad sólo abro la boca como un pez fuera del agua, ella cree que explicaciono y a eso le llamo: "falso explicacione"), seguidamente explicaciono conmigo (y al término escribo, es como fugar un cigarrillo) y finalmente explicaciono con el Dios en el que he vuelto a creer (y entonces concluyo que no concluí nada). Venga, ese el punto: estoy cansada de explicacionar todo el maldito tiempo acerca de todas las malditas situaciones habidas y por haber acerca de todas las personas habidas y por haber. Me propongo un trato: por un día dejar de explicacionar. 
  En cuanto a la sonrisa pues  ha de aparecer en algún buen momento en que me encuentre sentada en la arena con mi pepsilindro (una indio); pero eso no importa ahora, ya que  la verdadera sonrisa empieza en la caja toráxica y sale a relucir sólo cuando ya no pueda mantenerse más tiempo oculta... ¡mierda! mi sonrisa sigue jugando busca busca.

domingo, 29 de enero de 2012

El regalo

>> Es gracioso como la vida te presenta un desiquilibrio para mantener tu equilibrio, eso pienso <<

  Recién acababa de enviar un regalo al mundo y me había despedido de él, así que  un día como cualquier otro me sentí  lista para dejar que todo el universo entre por mis ojos y que mis ojos le entren al universo.En eso andaba, revolviendo al viento con mi cabello cuando el "no se qué" (entiéndase por casualidad, destino u obstáculo) me presentó el mismo regalo que recién acababa de enviar al mundo y me habia despedido de él ¡En pleno universo en mis ojos y en pleno viento con mi cabello! Entonces, como toda una artista del escape me di a la huída a paso firme, era el regalo más enredado de toda mi vida y podía saberlo por la forma en que vino envuelto. Por otra parte, re-recibirlo  podía significar una maliciosa trampa.
  Caminé como bajo la lluvia (era un día soleado y mi desesperación estaba de más), casi corriendo me fijé en los semáforos para cruzar al otro lado lo más pronto posible (estaban bien verdes), donde yacía la paz y el equilibrio (donde podía hacer mi berrinche interno), voltieé a mi izquierda para verificar que era seguro cruzar la calle (sólo quería cruzar y que me aplaste un auto), cuando...

-Hey,Gemma
-Hola...
- (... ) te vi y me acerqué...
- Yo no estaba segura de que seas tú... (estaba completamente segura de que eras tú)
- Yo tampoco, te vi y dije ¿Gemma?
- Hahaha, que sorpresa (¿sorpresa? ¡castigo! ¿reirme? quiero llorar, no puede ES!)

  Y así podría contar toda la presentación, pero no es el punto. Platicamos durante dos horas, bebimos unas frías y "nos despedimos". Ese tampoco es el punto, en realidad no sé cual es el punto. El regalo había vuelto por su cuenta y sin envoltura, quizá eso quiere decir que ya no era un regalo en el mundo, era algo más allá andando por el mundo y eso podría significar una liberación para mi: si vino por su cuenta puede irse por su cuenta y entonces.. ¿y entonces qué? ¿que termino siendo? ¿efímera? ¿pasajera? ¿un regalo envuelto?  

  Lo que pesa no es el  "no se qué" (entiéndase por casualidad, destino u obstáculo), lo que pesa es el contenido de la comunicación visual, verbal y hasta quirológica; un Mus entre los dos y nuestras dos frías. Al contrario de la sonrisa que en otras ocasiones se dibujaba en mi rostro, acabé hecha un papel en blanco, más blanco que la mente en plena meditación, y eso que es difícil alcanzar la plena meditación; luego entonces mi mente era un blanco falso, quizá decepcionada del perfecto momento y lo imposible de su seguimiento a lo largo de la línea del tiempo. 

  Despues de "nos despedimos" acordando un próximo posible encuentro (intercambiar números y dejar que el otro caiga en la tentación, lo cual no ocurrió en ninguno) dejamos la estela de miradas sedientas, el vínculo silencioso entre el ruido urbano de los camiones y la certeza de que no podemos estar juntos y preferíamos dejarlo en manos del "no se qué" para sentirnos menos culpables. Llegué a casa, desiquilibrada como una adicta a los cigarros mentolados, con el sello de vaca en la frente: "FA #23" (Fracaso Amoroso número veintitrés).

  Todo lo que hube construido quizá no estaba bien cimentado, mi ex-equilibrio era falso y pude darme cuenta el día en que recién acababa de enviar un regalo al mundo y me había despedido de él, ¡en pleno universo en mis ojos y en pleno viento con mi cabello! A punto de cruzar la calle al equilibrio, el día en que el regalo volvió por su cuenta y sin envoltura, el día de "nos despedimos, del sello en mi frente "FA #23" (Fracaso Amoroso número veintitrés) y de que todo lo que hube construido quizá no estaba bien cimentado. 

  Pasada una semana, me dispusé a equilibrarme en base al desequilibrio anterior. Una velada de nachos con Mi  Altergomejoramiga, la recomendación de una película, el seguimiento de otra, un Domingo de ropa limpia y por supuesto, un fría en mano. Es gracioso como la vida te presenta un desiquilibrio para mantener tu equilibrio, eso pienso. 

  Dedicado a: Mi  Altergomejoramiga, a mi y a ellos. 

jueves, 19 de enero de 2012

¿Sé tú?

  El otro día me sorprendí pensándote, ahí estaba, a la vuelta de mi cama, de la escuela (porque todavía voy a la escuela), de mi casa y hasta la vuelta de la vuelta; entonces heché el estómago a la escarpa y con él todo lo que guarde de ti (que no fue mucho) pero fue concentrado y, ahí empezó mi calvario.

  Luego me regalaron un libro que habla de las miradas, bueno, en realidad habla de las relaciones humanas pero eso implica muchas veces las miradas y me refiero a las miradas superficiales que de alguna manera que no sé cual es llegan a lo interno. En realidad no decía nada de eso, pero es una de las conclusiones a las que llegué ¿a qué va esto? Bueno, como dice una canción que me pasó mi amiga , encontrarme con "tus ojos de asesino y tu cuerpo perfecto" fue una cosa rasposa, no me preguntes porqué, sólo fue rasposo y ya. Si me dijeras que no me tocaste ni el cabello, lo entedería, pero tocaste hasta mi alma con una simple frase "se tú" y entonces fui todo menos yo, un cúmulo, una estrella y un chicle; una hormiga, un sonido y un suplicio, terminé echa nada. Quiero pensar que fue excelente sentir y sentir por ti; pero sería más mentirosa de lo que ya soy, de por si miento, me miento y  le miento a lo que miento; entonces temgo que admitir que la excelencia se terminó el día en que nos despedimos, si, ese día en que platicamos de las galletas, luego cada galleta me aleja más de ti y de tu cuerpo etéreo. 

  He estado leyendo, como te decía, y quizá estoy mal pero estoy bien, es decir, que no quiero a nadie más en mi vida si no eres tú y me encanta el pensamiento fracasado: simplemente estás prohibido, con todas las letras y con todo el énfasis que deba darse a la palabra, estás vetado para mi, lo dice Chaak, Dios, Jheová, Alá, Osiris y esa parte mía que se dice llamar "sé tú". Y "sé tú" tiene muchas implicaciones, una de ellas y la más estúpida es que te amaré en secreto hasta el día de mi muerte y (la verdad no te amo, sólo quería escribirlo) otra implicación es odiarte chido, no quiero verte más y mucho menos rozarte, porque eso trae consigo otras implicaciones que "sé tú" no  podría soportar. Como te decía, he estado leyendo y me siento feliz de esta edad y de lo no desesperada que me encuentro para conseguir pareja, porque he visto el resultado en ti, y no es que sea malo, al contrario es un resultado maravilloso y premiado, pero no quiero llegar a los 30 años casada y encontrarme con Nemo, tú me entiendes, tanto tiempo buscando algo que vive bajo el agua y aparte esta mocho, no quiero eso. No lo tomes a mal, no insinúo que la regaste, quizá eres feliz y lograste tu mayor sueño; aparte sé que esto no te interesa, hahaha, pero hablando conmigo de ti, solamente te desesperaste, quiero creer que así fue y por eso la vida me pone ahora una historia cursi, sin desenlace o continuación y por si fuera poco, sin un final que me haga dejarte en esa vuelta de la escuela (porque todavía voy a la escuela), en esa vuelta de mi cama, del estómago en la escarpa y de la vuelta misma donde empezó mi calvario.